domingo, 19 de febrero de 2012

CULTURA, ESTÉTICA Y SOCIEDAD

I.- CULTURA Y SOCIEDAD Para estudiar un hecho social no debemos partir de lo que los hombres dicen o piensan sobre él (la superestructura), sino del modo en que producen los bienes materiales (la estructura) es decir hacer un análisis socio – económico el cual se fundamenta en el materialismo dialectico y materialismo histórico lo que no es más que el Marxismo- Leninismo. En este sentido estas reflexiones acerca de la cultura se basa en los estudios realizados por Néstor García Canclini, sociólogo argentino quien ha investigado en profundidad sobre el tema. Partiendo de estos fundamentos he desarrollado lo siguiente: ¿Qué es la cultura? La cultura es producción porque consiste en una apropiación y transformación de la realidad material y social mediante un trabajo y para satisfacer una necesidad social, de acuerdo con el orden económico vigente en cada sociedad. Esta definición abarca la totalidad del proceso creador cultural y sus modalidades en distintos sistemas económicos. Para poder satisfacer sus necesidades vitales, el hombre modifica y transforma la naturaleza. Para lograrlo fue necesaria una modificación fundamental de las capacidades humanas y se necesitó de la conciencia. En el transcurso de un prolongado período histórico, miles de años atrás muchas generaciones de antepasados del hombre gradualmente han aprendido a confeccionar instrumentos de trabajo, y con ello se fue desarrollando también la capacidad de percepción del mundo circundante, es decir se conformó la conciencia. Con la ayuda de los instrumentos de trabajo, accionando sobre la naturaleza externa, y modificándola, los hombres cambian también su propia naturaleza, desarrollan la capacidad para trabajar y los instrumentos de trabajo y enriquecen sus conocimientos. El trabajo es la primera condición fundamental de toda la vida humana, y precisamente el trabajo fue quien creó el hombre, esta es la premisa que se desprende de lo expuesto. En este sentido, el trabajo, la sociedad, la conciencia, el lenguaje y la cultura surgen históricamente en forma simultanea y se influyen e interrelacionan mutuamente. Pero es el trabajo el origen más profundo del surgimiento y desarrollo de todo lo humano. Es así que en tanto la cultura sea expresión por excelencia de los hombres y las mujeres cuando establecen relaciones de trabajo (es decir: relaciones sociales de producción), y sea un medio de expresar la práctica social que de dichas relaciones se desprende, entonces la cultura es expresión de la realidad circundante de las mujeres y hombres (del ser social) en sociedad. En este contexto podemos definir a la cultura como el conjunto de todos los aspectos de la actividad transformadora del hombre y la sociedad, así como los resultados de esta actividad. Existen diferencias entre la cultura material e intangible. Con la primera se relacionan todos los bienes materiales, todos los medios de producción. La segunda comprende la suma de todos los conocimientos, de las formas del pensamiento y en general la esfera de la concepción del mundo: filosofía, ciencia, ética, derecho, etc., así como la esfera de la actividad estética – figurativa – (por ejemplo, el arte). Estos elementos de la cultura se hallan vinculados indisolublemente entre sí. La actividad material, productiva, del hombre es el fundamento de su actividad en las demás esferas de la vida. Por otro lado, los resultados de su actividad síquica se materializan, se transforman en cosas, medios técnicos, en obras de arte. Las raíces de la cultura se remontan a las profundidades de la historia y se hallan ligadas a la aparición del hombre. El desarrollo de la cultura indica el grado en que el hombre domina las fuerzas de la naturaleza, el nivel de evolución en que se encuentra el hombre mismo, el alcance de sus conocimientos, el perfeccionamiento de sus capacidades, etc. Al modificar el medio ambiente, al adaptarlo a sus necesidades y exigencias, el hombre crea el medio cultural del que forma parte: los recursos técnicos, la vivienda, los servicios comunitarios, los medios de transporte (caminos, vehículos) medios de comunicación (idioma, escritura, telefonía), medios de información (radio, televisión), etc. En la actualidad el hombre vive en un ambiente cultural, le rodean de hecho sus propias creaciones. Base del progreso de la cultura lo constituye el desarrollo de la producción material. La sustitución de un modo de producción por otro implica modificaciones cualitativas en la cultura. Cada formación económico- social se caracteriza por disponer de un nivel propio de cultura material y espiritual. Ahora bien, el paso de un nivel de desarrollo cultural a otro se apoya siempre en la utilización de los logros culturales del pasado, sin los cuales no sería posible el progreso de la sociedad. El desarrollo de la cultura donde existen clases antagónicas reviste carácter contradictorio. Los trabajadores, que desempeñan en última instancia el papel decisivo en la creación de los valores culturales, no pueden disfrutar de los frutos de su actividad transformadora. Las clases explotadoras dominantes tratan de utilizar en su propio interés los logros de la cultura en aras de su enriquecimiento y con fines de violencia sobre las masas populares. La cultura espiritual se convierte en una cultura de clase por su contenido, por sus elementos principales. En la sociedad prevalecen las ideas, puntos de vista y normas de moral que reflejan los intereses de las clases dominantes En conclusión: al definir la cultura como el conjunto de todos los aspectos de la actividad transformadora del hombre en la sociedad, así como los resultados de dicha actividad podemos decir, entonces, que la cultura es la síntesis de la creación del hombre, tanto de los procesos como de los productos sociales creados a partir del trabajo. La Cultura en el Capitalismo El capitalismo por ser una sociedad dividida en clases (proletariado y burguesía), cuyo fin es la ganancia (plusvalía) sobre la base de la explotación del hombre por el hombre y convirtiendo a toda la producción humana (sea material e intangible) en mercancía cuyo valor es de cambio, las producciones culturales, como todos los bienes, son mercancías, por lo cual su valor de cambio prevalece sobre su valor de uso. Es decir mercancía que tiene valor solo por su precio. El análisis del hecho cultural en la sociedad capitalista aplicando el marxismo permite identificar tres momentos, a saber: producción, distribución y consumo. Este modelo posibilita caracterizar las tres áreas en que la división social capitalista burguesa separó las actividades culturales: cultura de elites, cultura para las masas y cultura popular. Cada una de estas áreas (o categorías) de la cultura, privilegia uno de de los tres momentos, a saber: La cultura de elites: .- Corresponde a la Gran Burguesía y Pequeña Burguesía en ascenso .- Privilegia la Producción como creación individual y con originalidad para la contemplación. La cultura para las masas: .- Producida por especialistas al servicio de la gran burguesía .- Privilegia la distribución para transmitir al pueblo la ideología burguesa, es dirigida a un público amplio, con gran eficacia en la transmisión del mensaje y producción de ganancias, busca el sometimiento feliz. La cultura popular: .- Producida por las clases populares (clase obrera, campesinos, clase media baja) .- Privilegia el consumo como utilidad placentera y productiva de representación y satisfacción solidaria. .- Es la cultura de resistencia y liberación. Producción cultural popular Para definir la cultura popular, en la actualidad, vamos a partir de una estrategia de análisis que permita abarcar su producción, su distribución o circulación y su consumo. Dicha estrategia de análisis es el marxismo que ve en la cultura un instrumento para comprender, reproducir y transformar el sistema social, para elaborar y construir la hegemonía de cada clase. Al vincular el concepto de cultura con los de producción, distribución y consumo, superestructura, ideología, hegemonía y clases sociales lleva a caracterizar la cultura como un tipo particular de producción cuyo fin es comprender, reproducir y transformar la estructura social, y luchar por la hegemonía. En esta perspectiva puede caracterizarse a la cultura popular por oposición a la cultura dominante, como producto de la desigualdad y el conflicto. Así mismo podemos definir la cultura como la producción de fenómenos que contribuyen, mediante la representación o reelaboración simbólica de las estructuras materiales, a comprender, reproducir o transformar el sistema social, es decir todas las prácticas e instituciones dedicadas a la administración, renovación y reestructuración del sentido, la cultura no solo representa la sociedad; también cumple, dentro de las necesidades de producción de sentido, la función de reelaborar las estructuras sociales e imaginar nuevas. Además de representar las relaciones de producción, contribuye a reproducirlas, transformarlas e inventar otras. Al entender la cultura como producción nos lleva a considerar los procesos productivos, materiales, necesarios para crear algo, conocerlo o representarlo. Al respecto, la producción de la cultura surge de las necesidades globales del sistema social y éste la determina. Cada producción cultural tiene su organización material propia que hace posible su existencia. El análisis de dicha organización, de las condiciones sociales que se establecen para la producción, es fundamental. Al estudiar los productos culturales hay que evitar dos deformaciones metodológicas, a saber: • Atendiendo sólo al contenido interno de la obra, • Simplemente relacionar la estructura de la obra con la sociedad en su conjunto. Por lo tanto el análisis debe hacerse en dos niveles: • Estudiar las producciones culturales como representaciones relacionando la realidad social y su representación ideal. • Vincular la estructura social con la estructura de la creación cultural específica; entendida ésta como las relaciones sociales que los creadores establecen con los demás componentes del proceso: los medios de producción (materiales, procedimientos) y las relaciones sociales de producción (con el público, con quienes financian, con los organismos oficiales, etc.). Producción cultural Analizar la cultura como producción supone considerar todos los pasos del proceso de producir: la producción, la circulación y la recepción; es decir el análisis de la cultura debe abarcar el proceso de producción y circulación social de los productos culturales y de los significados que los receptores le atribuyen. Sólo una visión global del proceso puede explicar el sentido de la producción cultural en su trayectoria social. Como vemos, toda producción cultural surge de las condiciones materiales de vida y está arraigada en ellas, es así que en las clases populares las canciones, las creencias y las fiestas están estrecha y cotidianamente ligadas a los trabajos materiales en que entregan casi todo su tiempo. Cultura popular Podemos entonces señalar que: Las culturas populares se configuran en un proceso de apropiación desigual de los bienes económicos y culturales de una nación, etnia o comunidad por parte de sus sectores subalternos, y por la comprensión, reproducción y transformación, real y simbólica, de las condiciones generales y propias de trabajo y vida. Lo particular de las culturas populares no deriva sólo de que su apropiación de lo que la sociedad posee es menos y diferente; sino también de que el pueblo genera en su trabajo y su vida formas específicas de representación, reproducción y reelaboración simbólica de sus relaciones sociales. Estos procesos son realizados por el pueblo compartiendo las condiciones generales de producción, circulación y consumo del sistema en que vive y a la vez dándose sus propias estructuras. En este aspecto, las culturas populares se constituyen en dos ámbitos: • Las prácticas laborales, familiares, comunicacionales y de todo tipo con que el capitalismo organiza la vida de todos sus miembros; • Las prácticas y formas de pensamiento que los sectores populares crean para sí mismos, para concebir y manifestar su realidad, su lugar subordinado en la producción, circulación y el consumo. Hay que señalar que estos ámbitos están profundamente entrelazados. En resumen podemos afirmar que las culturas populares son el resultado de una apropiación desigual del capital cultural, y una elaboración propia de sus condiciones de vida y una interacción conflictiva con los sectores hegemónicos. Por lo tanto la cuestión decisiva para comprender la cultura es su conexión con los conflictos entre las clases sociales, con las condiciones de explotación en que las clases populares producen y consumen. La transnacionalización del capital, acompañada por la transnacionalización de la cultura, impone un intercambio desigual de los bienes materiales y simbólicos. La diversidad de patrones culturales, de objetos y hábitos de consumo, es un factor de perturbación intolerable para las necesidades de expansión constante del sistema capitalista. Se crea la ilusión de que todos pueden disfrutar, efectiva o virtualmente, de la superioridad de la cultura dominante. A las culturas subalternas se les impide todo desarrollo autónomo o alternativo, se reordena su producción y consumo, su estructura social y su lenguaje, para adaptarlos al desarrollo capitalista; a veces se consiente que subsistan fiestas tradicionales, pero su carácter de celebración comunal es diluido en la organización mercantil del ocio turístico. La cultura es un sistema social de producción, un nivel específico del sistema social. No sólo porque está determinada por lo social ya que está inserta en todo hecho socioeconómico. Cualquier práctica es simultáneamente económica y simbólica por lo cual cualquier hecho cultural lleva siempre un nivel socioeconómico implícito; economía y cultura marchan imbricadas una en la otra. II.- ESTETICA, ARTE y SOCIEDAD La estética es la ciencia que estudia toda la actividad y todos los aspectos de la aprehensión del mundo de acuerdo a las leyes de la belleza por las mujeres y hombres; así mismo es la capacidad del ser humano para apreciar los fenómenos de la realidad tales como lo bello y lo feo, lo elevado y lo bajo, lo trágico y lo cómico. La estética está presente en todas las actividades del ser humano y determina el mundo de las sensaciones, el mundo espiritual y la conducta. La actitud estética de la mujer y el hombre ante la realidad tiene dos aspectos, uno objetivo: los valores estéticos (lo bello, lo elevado, lo trágico, etc.) y otro subjetivo: la conciencia (sentimientos, emociones, ideal, etc.). El arte es el tipo más elevado de actividad estética de la mujer y el hombre pues a través de éste refleja los valores estéticos objetivos y la actitud subjetiva del artista hacia ellos. La estética estudia la naturaleza de lo bello, las peculiaridades de su percepción y las leyes del desarrollo del arte, sus conexiones con otras formas de la conciencia social, la interrelación entre el arte y la sociedad, la imagen artística y las leyes de la creatividad en el arte. Las teorías estéticas fundamentales son la materialista y la idealista. La estética idealista afirma que la belleza y los valores estéticos de la vida y el arte tienen su origen por entero en la conciencia humana La estética materialista considera la realidad material como la fuente de la conciencia estética en general y del arte en particular interrelacionándolas con la actitud del hombre; así mismo destaca el inmenso papel desempeñado por el arte en la sociedad puesto que constituye una forma de conocer el mundo y conformar la personalidad humana; esto es el carácter social de la actitud estética. Sobre la base del trabajo (la actividad práctica transformadora del mundo) que realiza el ser humano se desarrolla su capacidad para percibir el universo desde el punto de vista estético; es en el contexto socioeconómico del trabajo que se forma el oído musical, el sentido de la vista que percibe la belleza de las formas. La estética materialista subraya el carácter dialéctico del reflejo de la realidad en el arte, el cual no es simple copia mecánica del mundo, de la vida sino activo y creativo reafirmando su valor social. La estética materialista orienta hacia el humanismo, a descubrir la esencia de los fenómenos de la vida que reflejan, a conformar una concepción estética que corresponda con el ideal social más avanzado. La construcción de una nueva sociedad es al mismo tiempo creación de belleza no solo en el arte, sino también en el trabajo, en el medio social, en el hombre y en las relaciones sociales. La estética materialista al estudiar y desarrollar las leyes de la belleza, del trabajo, de las relaciones humanas, prepara a la mujer y al hombre en su actividad práctico social para que eleven la riqueza estética del mundo haciendo más hermosa la vida y enriquecerse espiritualmente. En este contexto podemos decir que el arte es una forma específica de la conciencia y de la actividad creadora humana la cual consiste en un reflejo de la realidad a través de la elaboración de imágenes artísticas que encarnan una actitud estética del hombre hacia ella. La obra de arte no solo contiene ideas sino que también comprende el mundo sensible del ser humano. En el contenido del arte las ideas están penetradas de emociones y los sentimientos de conciencia. Los distintos hechos de la vida están valorados en el arte desde un punto de vista estético. Estos hechos son buenos o malos, justos o injustos, reaccionarios o progresistas, feos o hermosos, trágicos o cómicos, de alta o baja calidad. Existen diferentes tipos de arte, los cuales se distinguen por la particular estructura de la imagen artística. Las particularidades las artes están determinadas por lo que tienen de específico los objetos cuyo reflejo es el arte, por los procedimientos que se emplean para la reproducción de la realidad, por los objetivos artísticos que se establecen y por los recursos materiales que se usan para crear la imagen artística. Es así que podemos presentar el siguiente esquema de los diferentes tipos de arte: Literatura = la palabra escrita Pintura = líneas combinadas con el color Escultura = volumen combinado con el color Música = combinación armónica y rítmica de sonidos Danza = combinación rítmica de movimientos corporales Teatro = combinación de la palabra dicha con movimientos corporales para plasmar acciones conflictivas Para su estudio estas son consideradas la BELLAS ARTES pues son las expresiones artísticas que ha realizado el hombre desde la antigüedad Fotografía = plasmación de imágenes a través del uso de medios tecnológicos Cine = combinación de las anteriores a través de medios tecnológico Estas dos son expresiones artísticas mucho más modernas (por ejemplo el cine es considerado el séptimo arte) su aparición es apenas de hace menos de dos siglos. En la actualidad con el uso de diferentes medios tecnológicos las artes se clasifican en: Artes Visuales (Pintura, dibujo, escultura, arquitectura) Artes de la escritura (Narrativa, poesía) Artes Auditivas (Canto, interpretación instrumental musical) Artes Escénicas (Teatro, danza, ópera) Artes audiovisuales (Cine, video, tv) El arte es una forma de reflejarse el ser humano como ser social y en su desarrollo siempre ha jugado un papel importante el pueblo. El centro de toda obra artística es la mujer y el hombre. Las imágenes artísticas las elabora el artista en el proceso de su actividad creadora sobre la base de su conocimiento de la vida. La Valoración estética de los seres humanos y los acontecimientos reflejados en la obra de arte y la visión estética del artista dependen de su condición de clase. En tal sentido en la sociedad de clases el arte tiene un carácter tendencioso, es decir que en su actitud estética hacia la realidad refleja las ideas e intereses de una u otra clase social, donde las ideas dominantes son las de las clases dominantes e impregnan toda la sociedad. La sociedad capitalista es hostil al arte, dado que se desinteresa de los ideales sociales y espirituales. Lo característico del arte dominante en el capitalismo (arte burgués) es su espíritu decadente y mercantilista (el arte es una mercancía más, cuyo valor es el valor de cambio). El arte que refleja y encarna los ideales de las clases y capas trabajadoras es el más humanista y popular porque representa la concepción del mundo que lucha por la reconstrucción y el desarrollo progresista de la sociedad. ¿Cómo se manifiesta la lucha de clases en la cultura y el arte? La producción cultural y artística corresponden a la superestructura de la sociedad donde se refleja la frase de Marx: "las ideas dominantes en una sociedad corresponden a las ideas de la clase dominante", es así qué en la sociedad capitalista son las ideas de la burguesía las qué predominan. En tal sentido en el capitalismo las producciones culturales y artísticas qué predominan tienen un carácter contemplativo, inmodificables, su producción es masiva y su valor fundamental es su precio. Sin embargo las producciones culturales y artísticas de las clases populares tienen presencia en la sociedad y tienen un carácter colectivo, de celebración y participación y su valor fundamental está en qué responde a las necesidades colectivas de reafirmación y resistencia. En este contexto destacan en las producciones culturales y artísticas populares las celebraciones de carácter indígena, religioso, mestizas e híbridas, integrales, qué reafirman la identidad y la tradición de la comunidad qué la realiza; así como aquellas que cuestionan y critican las condiciones de vida de las clases populares y propugna un cambio de la estructura social. La confrontación es entre las producciones culturales y artísticas masivas tales como la TV, el llamado cine comercial, la industria musical y editorial de los “best sellers” y las producciones culturales y artísticas populares nuestras tradiciones, bailes, cantos, etc.

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